domingo, 28 de diciembre de 2008

A bordo del Odyssey II

Apunte preliminar: El Odyssey II es un yate. Esta entrada que van a leer no es la continuación de otra anterior. A lo mejor creéis que ha sido una gilipollez hacer esta aclaración pero os sorprendería lo propensa que es la gente a sacar conclusiones erróneas.

En fin… ¿Por dónde lo había dejado?… ¡Ah, sí!... Halloween. Bien, pues resulta que a la noche siguiente los chicos del ISO (la International Students Organization del IIT) habían fletado un yate-casino, el Oddysey II, para que nos divirtiésemos un poco. Sorprendentemente (al menos para mí), mucha gente se veía más atraída por la idea del casino más que por realizar un crucero nocturno por el lago (será que yo tengo el casino de Torrelodones al lado y ya estoy acostumbrado…) . Además, este casino de a bordo era de pega. Los croupieres eran otros alumnos del IIT. Con la entrada tenías derecho un número de fichas y al final con todas ellas podías participar en una subasta de premios. El IIT no quiere empujar a sus estudiantes a una vida de ludopatía y otros excesos. ¿Quién podría pagar la matrícula entonces?



Esto que veis aquí arriba es el Odyssey II, un yate que amarra siempre en el Navy Pier, un puerto de recreo localizado en la boca del río en Chicago. A las once y media de la noche, nada más subir al barco se sirvió el buffet y se levaron anclas. El yate era bastante lujoso y la comida estaba muy bien (teniendo en cuenta lo que nos costó el pasaje yo pensaba que acabaríamos comiendo ganchitos de queso en un esquife). Al levantarnos de la mesa fuimos a investigar el yate. Me encantan las travesías en barco, tienen algo especial. No sé explicarlo. Subimos a la cubierta a contemplar la impresionante vista de la ciudad que se tiene desde el lago. Chicago de noche es tan impresionante como de día, y además como añadido tiene el encanto de las luces que te hace pensar que estas contemplando en una ciudad onírica y futurista.



Por desgracia no se podía quedar uno en la cubierta mucho tiempo debido al furioso viento glaciar que sopla desde el oeste, así que decidimos bajar de nuevo. Una vez de vuelta al interior del yate, nos unimos a la gente que se entregaba al vicio del juego. Black jack, poker, ruleta… Todos los típicos estaban aquí. Yo al final no jugué a nada, las colas para ocupar un asiento en una mesa de juego le quitaban las ganas a cualquiera. Algunos españoles consiguieron estar jugando un buen rato. Al final de la travesía, todos los españoles juntamos nuestras fichas a ver si podíamos entre todos optar a algo en la subasta, pero no había caso. Tanto los indios como los chinos nos superaban en número.

A eso de las tres el barco volvió al Navy Pier. Y de allí rumbo al IIT en bus. Así acabo nuestra apacible travesía por el lago Michigan a bordo del Odyssey II. Una noche a recordar, sin duda.

Estate pendiente de las próximas entradas de “Civis Chicagolensis Sum”.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Soy lo peor…

Y no… No estoy orgulloso de ello. No he tocado el blog desde hace más de mes y medio, y me he dejado muchas historias a medio contar. Sé que muchos leéis ávidamente esta pequeña colección de legajos digitales. Algunos me habéis reprochado el que no haya escrito nada en todos estos días. Cuando me he encontrado a algún conocido por Madrid la mayoría de las conversaciones transcurren de la siguiente manera “¡Hombre, tú por aquí!”, “Sí he llegado hace poco ¿Qué tal todo?”, “Bien, ¿Y tú qué tal? Como ya no escribes en el blog, no nos enteramos…”.

Para que os hagáis una idea de lo mucho que me queda por contar, ya estoy en Madrid disfrutando de unas buenas vacaciones. Pero no siempre ha sido así. Hasta el 11 de diciembre he tenido excusa para no escribir entradas en el blog. La vida en el IIT es más dura de lo que jamás me imaginé. Las últimas semanas en Chicago estuve entretenido haciendo los cuatro proyectos finales que tenía que entregar, y estudiando los cuatro exámenes finales que tenía que presentar justo después (cuatro exámenes finales en tres días… qué delicia). Ha habido días en los que me he tenido que renunciar a dormir para sacar el trabajo adelante. Una vez pasada la tormenta, me he dedicado a resolver papeleo, a preparar el viaje de vuelta y, desde que he llegado a Madrid, a frotarme la bolsa escrotal como está mandado.

Pero todo bueno tiene un final. Y es que uno no puede estar tirado a la bartola todo el santo día si quiere sacar una ingeniería, un máster y un blog adelante. Así que desde hoy me voy a poner las pilas para chapar de cara a los exámenes que tengo pendientes aquí en Madrid (“Mmm… Redes I… Volvemos a encontrarnos…”). Y por supuesto también voy a actualizar el blog, para que cuando esté de regreso en Chicago pueda brindaros con una crónica detallada y de última hora de mi vida por esas tierras (esto último no me lo creo ni yo, pero bueno, la intención es lo que cuenta).

No dejes de leer “Civis Chicagolensis Sum”.

martes, 18 de noviembre de 2008

Halloween

A ver si pongo al día este blog, que si no se me van a acumular las entradas. ¿Por donde íbamos?... ¡Ah, sí! Ya... Hoy toca una crónica del día 31 de octubre, relatando mi primer Halloween americano.

El día de Halloween, jueves 31 de Octubre, me levanté a eso del mediodía tras una noche "movidita" (more chowder?). Me recuperé de la resaca como buenamente pude y esa misma tarde salimos a la busca y captura de nuestros atuendos. Siguiendo el consejo de ya no me acuerdo quién, nos dirigimos a un barrio del norte, Belmont, donde supuestamente había bastantes tiendas donde poder comprarnos un disfraz. Para consuelo de nuestra gloriosa raza ibérica, los españoles no éramos los únicos que dejaron la compra del atuendo para el último momento. Los locales donde vendiesen alguna prenda fuera de los cánones de la normalidad estaban a rebosar. Bien fuesen sex shops o tiendas de veinte duros (invito al lector a que haga el equivalente a dólares).

Pasada una hora de paseo, ya en la calle Diversey, entramos en una "customes shop". Habiendo descartado las máscaras de Obama, las armaduras medievales de alquiler y los clásicos de siempre (Jason, Cara de Cuero, Scream...), los chicos decidimos de qué íbamos a ir vestidos: ¡Presidiarios! Porque claro está, puestos a disfrazarse, en grupo mucho mejor. Y una banda de presidiarios fugados es algo que triunfa siempre. Lo malo es que nos compramos disfraces de talla única para "caballeros de más de 120Kg". Así que llegados a casa nos veríamos en la tesitura de ver cuanta más gente nos haría falta para vestir el traje completo.

Pero antes había que volver a casa. Y es que las chicas aún no tenían disfraz. Volvimos a una tienda que previamente habíamos desechado en Belmont y empezamos a experimentar el ambiente de Halloween que impregnaba las calles. Multitud de gente de todas las razas y de todas las edades disfrazadas. Pese a ser finales de octubre, el clima era bastante benigno. Buena ocasión para salir con prendas de poco abrigo. Mientras mis amigas se compraban su atuendo, el resto aprovechamos para dar una vuelta por los alrededores. Belmont es algo así como el barrio gay de Chicago y uno de los más apacibles que tiene esta ciudad. Se había organizado un gran desfile de Halloween con concurso de disfraces incluído en la calle principal. Entre las drag queens había una que captó especialmente mi atención: una desfrazada de Sarah Palin. Había asumido que este año iba a ver infinidad de gente vestida de Joker, lo que no me esperaba era ver a un grupo de veinte personas disfrazado de las pastillas que acabaron con la vida de Heath Ledger (deliciosamente macabro). Y por los demás lo clásico: zombies, vampiros, momias y hombres lobo. Aunque algunos tremendamente currados.

Cuando todos tuvimos nuestro disfraz comprado regresamos a casa para vestirnos. Y entonces me ví ante el reto de hallar de qué manera me podría ver bien en un disfraz que lo mismo podría servir para cubrir un camión como para meter a Godzilla entre rejas. Pero ¡Magia potagia! Remangue por aquí, imperdible por allá y listo. El preso más sassy de la cárcel. Me reuní con el resto del grupo y cuando estuvimos todos listos salimos rumbo a la fiesta.



Habíamos sido invitados esa misma noche a una fiesta que daba un conocido nuestro en su casa. Tras pasar una horita entre transporte y comprar "provisiones" en el 7 Eleven de la esquina, llegamos a la casa de marras (que estaba a rebosar). La fiesta estaba en uno de sus momentos más altos. En un principio no quisimos entrar dentro y nos quedamos fuera en la terracita, disfrutando del buen clima y hablando con la gente (algunos más pasados de rosca que otros). Cuando se fué vaciando un poco la casa entramos dentro. El interior había sido genialmente decorado para la ocasión, por tener, tenía hasta máquina de humo. Había mucha gente. Buen ambiente. Buena música. Muchos amigos. Muchas risas. Una noche memorable.








Y esta vez, sin nada de resaca.

Sigue la crónica de mis días en EEUU en "Civis Chicagolensis Sum"

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Yo estuve allí

Cronológicamente, la siguiente entrada a la última que escribí en este blog debería ser la que describiese la fiesta de Halloween a la que fuí, seguida por otra relatando mi experiencia navegando de noche en un yate-casino por el lago Michigan. Pero ayer, 4 de Noviembre de 2008, tuve la suerte de vivir un importante momento histórico en primera persona. No hace falta columpiarse mucho para saber cual fue. Sí. Ayer ví, en vivo y en directo, desde el Grant Park de Chicago cómo Barack Hussein Obama se convertía en el Presidente Electo de los Estados Unidos de América nº44 y el primer Presidente afroamericano de esta nación.

En un país como Estados Unidos ésto supone un cambio enorme tal y como muestra este reportaje fotográfico. Finalmente, la Historia ha hecho justicia y América tiene por fin su primer presidente negro, pero aún queda mucho por hacer en materia de discriminación racial. Sin ir más lejos Chicago actualmente es una ciudad segregada. Si bien no lo es de jure, lo es de facto. La opulenta zona norte, habitada mayoritariamente por blancos, contrasta abismalmente con la sórdida zona sur, lugar de residencia de la mayoria de la comunidad afroamericana de Chicago y area devastada por la violencia, la delincuencia y la pobreza. Tristemente, casos similares se suceden a día de hoy a lo ancho y largo de esta vasta nación que es Estados Unidos.



Barack Obama, aunque keniata de origen y hawaiano de nacimiento, es un chicagolense por adopción. Aquí en Chicago es donde tuvo su primer trabajo de organizador comunitario en la zona sur de la ciudad (como ya he dicho aún castigada por la delincuencia y la pobreza). Illinois es el estado por el que Obama ha sido senador. De Chicago es oriunda su esposa Michelle, y en Chicago han nacido sus dos hijas. La tradición manda que los candidatos presidenciales estén en sus "ciudades de origen" la noche de las elecciones (McCain estuvo en su ciudad, Phoenix) por lo que era de esperar que Barack Obama estuviese anoche en Chicago. Y así fue. Se anunció hace tiempo que su discurso tras la jornada electoral tendría lugar en el conocido Grant Park de Chicago. A escasos 5km de mi residencia. Y yo, por nada en el mundo me hubiera perdido un acontecimiento semejante.

Al suavizarse la temperatura en las calles, diríase que el propio clima de Chicago quisiese sumarse a los ciudadanos al realizar su homenaje particular a Obama en ese decisivo día del 4 de noviembre del 2008. Tras estar paseando por la tarde en el Downtown, unos amigos y yo dirigimos nuestros pasos hacia el lugar de encuentro. Grant Park. Conforme caminábamos bajando por la avenida South Michigan fuimos viendo a multitud de gente con camisetas, banderas, pancartas. En la iconografía popular, a Barack Obama se le compara con Martin Luther King, con Malcolm X y con Nelson Mandela. Había 70.000 personas agolpadas en Grant Park. Cerca de un millón de almas (se dice pronto) en el area colindante. En Chicago, feudo demócrata y obamista la euforia crecía conforme se iban conociendo los resultados de los comicios, en Virginia primero y finalmente en el estado que le ha dado la victoria: Ohio. En ese momento, ese millón y pico de personas, blancas y negras unidas sin complejos, estallaron de júbilo y celebraron extasiadas el triunfo de Obama.



La gente esperaba ansiosa frente a las pantallas enormes habilitadas por el ayuntamiento el momento de escuchar a los candidatos presidenciales por primera vez tras conocerse el resultado. El derrotado John McCain fué el primero en hablar. Los abucheos y silbidos dieron pasos a aplausos cuando el candidato republicano reconoció elegantemente su derrota: "América ha hablado y ha hablado claro". También agradeció el trabajo de sus compañeros de campaña y le tendió la mano a su contrincante durante los últimos meses para afrontar los retos que le esperan.

A continuación, después de hacerse esperar unos minutos habló el candidato demócrata, vencedor de los comicios. Tras recibir la ovación y el aplauso general del gentío agrupado allí, comenzó a dar un magnífico discurso que recomiendo ver leer a todo el mundo. Palabras de cambio y esperanza intercaladas una y otra vez con el lema de su campaña "Yes, we can" ("Sí podemos"). Agradecimientos a su familia y a sus colaboradores en esta larga y dura campaña electoral. Homenaje a su rival, el senador John McCain, y un reconocimiento al enorme esfuerzo realizado y al constante amor a su patria. Remarcó los graves problemas y retos que su país debe afrontar. La crisis financiera generada aquí y propagada al resto del mundo, las reformas sociales y la necesaria mejora de los servicios de educación y sanidad prestados a los ciudadanos, la esperada firma y aplicación del protocolo de Kioto, la apuesta por las energías renovables y la resolución de una guerra que ha supuesto un enorme gasto al país. Obama hizo una sobrecogedora alusión a la historia de una votante afroamericana de 106 años, Ann Nixon Cooper, y a los enormes cambios que ha visto a lo largo de su siglo de vida. Obama invitó a la nación a preguntarse qué cambios quiere ver en su siglo. Obama invitó a la nación a trabajar para hacerlos realidad.



Y yo, aunque tan solo soy un humilde espectador podré afirmar en el futuro que yo fui testigo de todos estos acontecimientos que quedarán escritos para siempre en el libro de la Historia. Yo estuve en la South Michigan Avenue de Chicago el 4 de noviembre de 2008, caminando entre la multitud que estalló en euforia cuando se supo el resultado de los comicios en Ohio. Yo estuve en el Grant Park de Chicago el 4 de noviembre de 2008, oyendo en vivo el discurso de Barack Obama tras la victoria. Yo estuve en el Grant Park de Chicago el 4 de noviembre de 2008 cuando no solo éste país, sino el mundo, cambió.

Yo estuve allí.

miércoles, 29 de octubre de 2008

El disfraz, cosa falaz.

Así se titula uno de los álbumes de "Mortadelo y Filemón" de Ibañez. Como todos sabeis, Mortadelo es un incondicional de los disfraces. Y aquí en Estados Unidos cuando se acercan fechas como las de hoy, previas a Halloween, los americanos también guardan celosamente en el armario el disfraz que van a usar en la Noche de los Muertos. Sí, pasado mañana es Halloween. Y yo, haciendo gala de una conocida traza endémica de la raza ibérica, he dejado la compra del disfraz que he de usar en tan magna ocasión para el último momento. Aún sigo mirando de qué podemos vestirnos mañana. Porque sí, pretendemos disfrazarnos en grupo. Lo cual si bien es cierto que mola mucho, también es mucho más difícil. Muchas opiniones a tener en cuenta... y muchas condiciones.

Como ya debeis saber los que me conoceis, odio la falta de originalidad (que en Halloween se traduciría en ir vestidos de vampiros y diablesas). Por eso llevo varios días a la caza del disfraz perfecto en BuyCustomes.com , una página online donde puedes ver una cantidad obscena de disfraces (no menos obscenos). Y es que los disfraces para chica no tienen desperdicio. No hay mal que por bien no venga, a falta de no haber estudiado nada esta mañana he podido aprender una palabra nueva que añadir a mi vocabulario anglosajón: "sassy". Viene a significar algo parecido a "procaz, llamativo". Dicho mal y pronto: que vas vestida de guarra.



Estos son de los más recatados que he encontrado. De izquierda a derecha: bucólica y fresca pastorcilla, alumna de Hogwarts en revisión y Sor Pecado.

Y antes de que me tachen de machista, voy a daros una alegría a vosotras, chicas. La paridad de género no solo está llegando al gabinete de ministros, sino a este blog. Y es que los chicos también podemos ir todo lo "sassy" que queramos. Por supuesto, para lucirlo bien hay que ser uno de esos mazados que se ponen hasta las trancas de esteroides para conseguir una scholarship en una universidad.



De izquierda a derecha: fantasía femenina nº1, teniente Mazas y el escocés (no lleva nada debajo, ¿lo sabíais?). He omitido el obvio, el de espartano de 300. Me pregunto como harán todos y todas los que se visten "sassy" para no pasar frío por la calle (aquí el termómetro ya no sube de los 10ºC). En fín, espero descubrirlo (y saber "cubrirlo") antes de mañana.

Ante todo no hemos de olvidar que Halloween es una fiesta "family friendly" lo cual quiere decir que hay una enorme cantidad de niños que van disfrazados, tocando de puerta en puerta pidiendo golosinas que les lleven por el peligroso camino de la obesidad infantil y las ortodoncias superheterodinas. No dudo que todos se emperrarán en ir vestidos de Batman (ellos) o Campanilla (ellas). A ver quien es el listo que amontona la paciencia necesaria para sacarles una idea tan "kitsch" de encima. Una batalla perdida. Pero afortunadamente, con los bebés no tienes ese problema y los puedes vestir como te de la real gana. Las risas están aseguradas (el odio de tu hijo cuando crezca, también).



De izquierda a derecha: ambientador de coche, cojín de pedos y perrito caliente. No hace falta inventarse nombres graciosos. Son sencilla y llanamente hilarantes.

La fiebre por el disfraz llega a todos los ámbitos, de ella no se libran ni las mascotas. En este caso la originalidad ralla la extravagancia. Ignoro la opinión de la Asociación Protectora de Animales al respecto.



De izquierda a derecha: Dorothy de "El Mago de Oz", Yoda (simplemente genial) y Sor Canina.

¿De qué se acabará disfrazando Ro? Si quieres descubrirlo vas a tener que seguir leyendo las próximas entradas de "Civis Chicagolensis Sum".

lunes, 27 de octubre de 2008

Mi universIITy (primera parte)

Hoy voy a enseñaros un poco el entorno por el que más me estoy moviendo aquí en Chicago. Así que allá vamos:


Caras de decepción. Lo sé, lo sé... Sé que esperais ansiosos las fotos de los enormes rascacielos que caracterizan Chicago. ¿Qué os creeis? ¿Que a mí no me molaría estar todo el día paseando y sacando fotos al Downtown? Estais muy equivocados. Espero con ansia cada momento de libertad para hacer una fugaz escapada al centro de esta maravillosa ciudad. Pero como dice un buen amigo que tengo allí en Madrid: "Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible"... Condenadas evaluaciones continuas....

Por otro lado lo que os voy a enseñar tampoco es moco de pavo, pues el Campus en el que estoy viviendo es la mayor concentración de edificios de Mies van der Rohe del mundo. También está considerado una de las obras arquitectónicas más importantes de Norteamérica. Para quienes no sepais quien es Mies van der Rohe que sepais que es probablemente uno de los arquitectos más significativos e importantes de todo el siglo XX. El edificio donde doy todas mis clases, el Stuart Building, también es obra suya:



No soy un experto en edificios (tras la selectividad, teleco fué mi primera opción, arquitectura la segunda) pero tengo entendido que los edificios de Mies van der Rohe como el Stuart Building se caracterizan por tener fachadas acristaladas, de líneas claras y sobrias, construidas según la técnica del «muro cortina» desarrollada por el propio Mies, que consiste en una fachada sin función de sustentación, la cual recae en pilares situados detrás de ésta (la Wikipedia es fantástica para los que nos mola ir de listos por la vida).

Veámoslo por dentro.



Esto es una especie de lobby que hay a la entrada del aula/auditorio donde doy todas mis clases menos una ("Power" la doy en el piso de arriba). Como veis la gente llega, enchufa sus portátiles, sus cascos, y se pone a estudiar o a hacer trabajos. Gracias a las antedichas fachadas acristaladas de Mies van der Rohe entra mucha luz natural. Pero los estudiantes del IIT creadores de este grupo de facebook tienen miedo a que las geniales ideas del famoso arquitecto deriven en una peligrosa vulnerabilidad de la raza humana frente a los... ¡¡¡VELOCIRRAPTORES!!!

Pensad en ello. Un edificio con paredes de cristal, puertas automáticas o fácilmente manipulables por potentes zarpas reptiles... Aquí mires donde mires vas a ver un potencial punto de entrada de un velocirraptor. ¿Y donde esconderse? ¡En ningún sitio! Gracias a la estúpida idea de Mies de edificios de planta abierta. El lema de Mies van der Rohe reza: "Menos es más"... ¡Más comida para los velocirraptores!



¿En cuantos minutos puede un velocirraptor zamparse a Ro? Descúbrelo en las próximas entradas de "Civis Chicagolensis Sum".

jueves, 16 de octubre de 2008

Masters del Universo.

Hoy ha finalizado el primer día de lo que aquí llaman el Fall Break. Es una especie de puente que dura hasta el domingo en el que la gente aprovecha para marcarse algún viajecito molón. New York, Las Vegas, Philadelphia... Pero yo soy la excepción que confirma la regla pues gracias a mis bondadosos profesores, pasaré los cuatro días aquí en Chicago estudiando. Y como ahora mismo me estoy acordando mucho de ellos, voy a hablar de las asignaturas que imparten y del master que estoy haciendo. Así os haceis una idea acerca de que ando haciendo por aquí (académicamente hablando). Y ya de paso me hago una idea yo.

En virtud del acuerdo que tiene la escuela con el IIT, tengo que completar un total de siete asignaturas y hacer el proyecto final a lo largo de este año para que me concedan el título de "Master of Science in Electrical Engineering". En teleco todo eso me lo convalidarán tarde o temprano (depende de la diligencia del funcionariado español) con quinto y proyecto. Con lo cual cuando me vuelva a España estaré a un paso de acabar la carrera. Tan solo tendré que rematar unos flecos que me he dejado sueltos en Madrid.

En cuanto a las especialidades aquí hay tres "areas of concentration". Tengo que cursar al menos una de cada especialidad:


i- Communications and Signal Processing:
la especialidad de Comunicaciones de toda la vida. Hasta ahí todo suena bien, si no fuera que de los pocos profesores que impartían estas asignaturas, una se cogió una baja por maternidad y otro murió en un accidente de coche este verano. Por lo que han tenido que meter nuevo personal académico. Aún así no ha habido muchas asignaturas donde elegir en este area.

ii- Computers and Microelectronics:
Telemática y Electrónica. Nada más remarcable en esta area.

iii- Power and Control:
más cercano a la electrotecnia que dan en Industriales que a nada que haya visto en Teleco (alguna optativa habrá). Dado que en Communications no había mucha oferta de asignaturas me he cogido dos de este area. Al principio andaba giñado porque no sabía si iba a tener suficiente background para cursar estas asignaturas, felizmente el tiempo me ha demostrado que no me encuentro en desventaja respecto a los Industriales.

De las siete asignaturas que tengo que aprobar, ahora mismo estoy cursando cuatro. Cada una consiste en dos horas y media de clase a la semana. Diez horas semanales en total. Sale a razón de dos horas de clase diarías de media. Sé lo que estais pensando porque fue lo que yo pensé en un principio: "¡Olé por la jugada de Ro, que se los va a tocar a dos manos durante todo el año!". Cuan equivocado estaba, porque aquí se lleva la "evaluación continua". Los cursos aquí consisten en estar hasta altas horas de la madrugada haciendo assignements, hacer dos o tres exámenes equiespaciados temporalmente y presentar un proyecto bastante importante al final. Con lo que se esta dando el callo constantemente. Apenas hay cabida para la "procrastination". Lo bueno es que a diferencia de lo que ocurre en España aquí el trabajo SÍ que está valorado. La prueba es que aquí suspende poquísima gente. Solo se cargan a quien se los toca "de verdad". En el fondo me quejo un poco de vicio, porque la verdad es que si bien es cierto que curro muchísimo, no es menos cierto que muy mal se me tienen que dar las cosas para que me cateen.

Hagamos un pequeño repaso a mis asignaturas.

Discrete Time Systems: erroneamente llamada en otras entradas "Discrete Time Analysis", esta es la asignatura que me alegra las tardes de los lunes y miércoles. Para abreviar la llamamos sencillamente "Discrete". Como su nombre indica se mete en berenjenales de procesado, control, compensación y demás chuminadas en tiempo discreto. Cajitas, realimentaciones, polos y ceros... Hay un assignement cada diez días con bastantes programillas que escribir en MATLAB. ¡Cuantas madrugadas me habré pasado resolviendo estos simpáticos ejercicios! Espero que por lo menos me sirva de algo de cara a "Tratamiento Digital de Señales" en Madrid.

Power Electronics Dynamics and Control:
A las diez de la mañana martes y jueves, amenizando mis desayunos. De cariño se la llama "Power". Se dan cosas de electrotecnia como conversores y transformadores. Aunque es más propia de Industriales la base requerida es análisis de circuitos y transformadas de Laplace. De vez en cuando cae un homework, pero no son nada que no pueda hacerse. Hay un proyecto final de simulación (en MATLAB, por supuesto). Lo interesante es que la asignatura directamente posterior a esta, "Energy Harvesting", se centra en energías alternativas. Algo muy de moda en los tiempos que corren.

Wireless Network Security:
los telecos que me conozcan sabrán que la telemática y yo (en concreto las redes de información y yo) no somos muy amigos. Pero he de reconocer que esta asignatura está bastante interesante (para ser de telemática). Para abreviar la llamamos "Wireless". La primera parte se centra en procedimientos de autenticación segura, codificaciones con clave pública y privada, funciones hash, etc. La segunda parte en la aplicación de todo esto a sistemas wireless (como GSM). Lo malo es que el profesor manda un huevo de "reading assignements" (libros enteros, el pavo no se corta) que supuestamente son imprescindibles para aprobar la asignatura. Creo que el proyecto final consiste en hackear una red, suena interesante. Nada de MATLAB a la vista. A la misma hora que "Discrete" pero martes y jueves.

Statistical Patterns Recognition:
también la llamamos "Patterns" o "Brankov" en honor al profe que nos la da. Se focaliza en patrones de reconocimiento, problemas de clasificación y regresión, redes neuronales y aplicaciones médicas entre otras cosas. Lo bueno es que cuando creía que ya no daría nada de bioingeniería ni telemedicina en el resto de mi carrera académica cayó esta joya del cielo. Lo malo es que cuando creía que ya no iba a tener más homeworks que hacer cayó esta "joya" del cielo. Y es que aquí tampoco faltan los assignements interminables con programas que escribir en... adivinadlo, es fácil... ¡sí, acertasteis! ¡MATLAB again! Otra pega de esta asignatura es el horario: una única clase los jueves de seis y media a nueve y cuarto. Rasca Mamá.

De todo esto podemos sacar tres conclusiones:

1- Ro no tiene clase los viernes. ¡Fines de semana de tres días!
2- Ro sueña con comandos de MATLAB por las noches (verídico).
3- Ro no se está tocando el bolo.

Sigue al tanto de mis penurias en "Civis Chicagolensis Sum".